Hola, soy la M. Aurora Gpe. Becerra, Misionera Eucarística de la Santísima Trinidad tuve la oportunidad de participar,por primera vez, en un Congreso de las Espiritualidad de la Cruz y no tengo palabras para darle gracias a Dios por este regalo que me dio de poder compartir con mi familia espiritual y a todos y cada uno de los organizadores por su entrega generosa que hizo posible dicho evento.
Para mi fueron días de reencuentro con
herman@s y muy
querid@s, de conocer a nuevas personas que, como yo y muchos más, viven entregadas a amar y dar a conocer la espiritualidad de la Cruz en el mundo y sobre todo, días de revitalización de mi consagración, pues confirmo que desde nuestro aporte congregacional, como
M.E.SS.T., estamos llamadas a buscar la gloria de Dios en la salvación del as almas.
Algo que me impactó mucho fue el descubrir que el clamor que, en boca de Conchita, dio origen a nuestra familia, no es otra cosa que la razón de ser de la vida de Jesús... y el reto-misión, que por vocación, tenemos todos sus discípulos. No es que no lo supiera, sino que la experiencia de estos días hizo que tomará nuevo vigor en mí y surgiera como una necesidad apremiante en mi vida de tomar con mayor responsabilidad y conciencia la invitación que Dios me hace de ser instrumento de su amor para salvar al mundo.
Que no nos asusten los retos que el mundo de hoy nos presenta, porque no son mayores que los retos de épocas pasadas, simplemente son nuestros retos, porque somos hijos de este tiempo y contamos con las gracias divinas y las herramientas humanas para darles respuesta, así que unamos nuestras fuerzas, preparémonos para celebrar los Congresos Regionales para que asi, toda la Familia de la Curz unida en el mismo entusiasmo, invadamos el mundo de amor y hagamos del clamor de amor y solidaridad, un clamor universal.
Nuevamente mil gracias a todos, pues la organización de eventos de este estilo y de esta calidad implica entrega generosa y mucho desgaste. Que Dios les recompense todos sus afanes y los colme de gracias y alegría.
NOTA:
de manera aparte quiero reconocer y agradecer todos los detalles de delicadeza, orden, limpieza, organización, fraternidad, etc. que tuvieron para con cada uno de nosotros, pues no hubo detalle o necesidad que, ustedes se dieran cuenta y que pasara desapercibida, a todo lo que ustedes pudieron, dieron solución y no descuidaron el mínimo detalle hacia nosotros. La organización, antes, en y después del evento a sido magnífica. Mil gracias.
Que hubo algunas cosas que salieron de su control, eso siempre sucede y no es motivo de preocupación, al contrario es, como dijo Alsem Grüm, parte de nuestra naturaleza humana, vivida como cruz. Si todo nos saliera de acuerdo a nuestros planes y proyectos, ¿qué ofreceríamos a Dios? Creo que fueron mínimos y sin grandes consecuencias los detalles fuera de control, tal vez el más notorio fue el de los traductores del aleman y del francés, pero fueron mínimos, pues el lenguaje del amor es universal y entendible por todos.
Algunas sugerencias para nuevos eventos: En la presentación de las Delegaciones participantes, me hubiera gustado que también se presentaran las Obras y Congregaciones participantes, pues no fue fácil saber de cuántas Congregaciones Religiosas, miembros de la Familia, había presencia. Lo mismo nombrar a los participantes invitados, pues platiqué con algunos seminaristas y sacerdotes diocesanos que asistieron, algunos porque en sus Parroquias hay grupos de Apostolado o Alianza y otros porque fueron invitados por miembros de la Alianza. Creo que un árbol familiar o un mapa coloreado con nuestra presencia en el mundo, por ahí en algún lugar del recinto, nos ayuda a seguir estrechando lazos de fraternidad.
Mil gracias por tod, Dios los bemdiga y seguimos unidos en la oración y en el entusiasmo por salvar al mundo. Con mis oraciones, cariño y gratitud, su hermana Aurora messt