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Siervo de Dios padre MOISÉS LIRA SERAFÍN, M.Sp.S., «Apóstol de la bondad»
Su lema: «Hago siempre el agrado de mi Padre» (Jn 8,29).
«Mi ideal. Ser otro Cristo. Apasionado por el Padre, como Él, amor inmenso a las almas como Él, bajo la acción del Espíritu Santo, por María» (DE 2/XII/1922).
PRIMOGÉNITO:
«Comenzó la Congregación [de Misioneros del Espíritu Santo] el 25 de diciembre de 1914 en la pequeñez más significativa, más impresionante. […] Allí estaba el Padre Félix y allí estaba el Padre Moisés; el Padre Domingo todavía no pudo irse sino hasta unos días después. ¿Qué pensaría el Padre Moisés en esos días? Pues quién sabe qué habrá pensado, pero yo digo que se necesita un ESPÍRITU DE FE ENORME para entregar la vida entera hasta la muerte a una Obra que no existe, que EXISTE SOLAMENTE EN LA PURA FE […].
ESE ESPÍRITU DE FE. Es la característica del PRIMOGÉNITO, así como en Abraham que fue el Padre de todos los creyentes, la FE es lo que lo caracterizó, así en los primeros que abren brecha, tiene que ser una FE PURÍSIMA Y AVASALLADORA. La tuvo sin duda Nuestro Padre, el Padre Félix, en una forma extraordinaria, pero la HEREDÓ COMO HIJO PRIMOGÉNITO EL PADRE MOISÉS […].
Nuestro Padre Félix vio un verdadero BELÉN para nuestra Congregación por la pobreza y la humildad en que nació. EL PADRE MOISÉS era un simple estudiante; su físico humilde, pero las CARACTERÍSTICAS DE SU ALMA DE UNA "SOLIDEZ" VERDADERAMENTE ENVIDIABLE. Era de los que dicen: "Yo muero donde me adhiero" y así se adhirió él a su VOCACIÓN DE MISIONERO DEL ESPÍRITU SANTO EN GRANDÍSIMA FE, CON HUMILDAD Y CON SENCILLEZ.
ERA EL HOMBRE DE UNA PIEZA, VERAZ, SENCILLO, HUMILDE, SIN TRASTIENDAS, DE FE INQUEBRANTABLE; ERA VERDADERAMENTE EL "HIJO PRIMOGÉNITO" DEL PADRE FÉLIX» (Vol. XXXVI, P. José Guzmán, M.Sp.S., 14-17).
Biografía http://misionerasdelacaridad.congregacion.org/Biografia.php

EN PROCESO DE CANONIZACIÓN:
Murió el 25 de junio de 1950, dejando entre las personas que lo conocieron, hermosos ejemplos de santidad y vida fecunda. Sus restos se encuentran en el panteón Español, en la ciudad de México, D.F.
Su Causa de Canonización se introdujo en el año 2000. La fase Diocesana se realizó del 4 de febrero del 2000 al 18 de septiembre del 2001. La fase Romana dio inicio el 25 de octubre de 2001.
Para pedir su intercesión: Peticiones y testimonios:
http://misionerasdelacaridad.congregacion.org/Oraciones.php
ESPIRITUALIDAD: HIJO PEQUEÑO
El siervo de Dios Moisés Lira Serafín, vive y trasmite el espíritu de la «infancia espiritual» espíritu de pequeñez: vivir en un constante abandono a la voluntad de Dios:
«Nuestro Señor me ha elegido para llevar a cabo la misión sublime que Él trajo a esta tierra de enseñar a las almas el espíritu filial, el espíritu de pequeñez» (DE 2, 14/VII/1935). La misión «de intensificar ese espíritu de olvido propio, de humildad en lo natural y en lo sobrenatural. Quizás si Dios me hubiera propuesto esto, hubiera yo dicho “no”, pero Dios me fue llevando, sin duda» (HASAP II, 4/VIII/1940).
APÓSTOL DE LA BONDAD:
Siendo religioso Misionero del Espíritu Santo, el padre Félix le encomienda, en 1919, ser vigilante de los apostólicos, indicándole las actitudes que debe tener con ellos: ser como una madre, amable y bondadoso. Lo asimiló de tal manera, que siendo director espiritual, estas características afloran en el padre Moisés, como algo natural, dice una de sus dirigidas: «¡era tan tierno como una madre!» (Vol. XXVIII, Luisa Sandoval, O.J.S., 105).
Conciente de su apostolado:
«No quiere Nuestro Señor que sea sólo director... sino un buen padre para con las almas» (DE 2, 14/VI/1937) «Debo ser más que una Madre: todo Jesús, dulce y bueno para las almas que Dios me ha confiado. Así ganaré más fácilmente su corazón para Dios... Mientras más pequeño sea a mis ojos y a los demás, más apto seré para recibir a Jesús y comunicarlo [...] En fin que me esmere más y más en estar con Él y complacerlo y en ser para con los demás más padre, más Jesús, todo bondad y misericordia» (DE 2, VII/1944).
PROMOTOR VOCACIONAL:
«Me impresionaba mucho en el rezo del Trisagio, porque era una hora bien difícil para nosotros los Acólitos. Era en domingo, era a las 3 de la tarde. Sin embargo - era bien listo el Padre Moisés - después del Trisagio nos llevaba a jugar futbol. Entonces, primero la devoción y después la diversión, de tal manera que nos quedábamos con él perfectamente desde las 2:30 hasta prácticamente las 8 de la noche. Él nos organizaba en nuestro Trisagio, en nuestro juego de futbol; después rápidamente volvíamos a casa a bañarnos para regresar a estar a las 6 de la tarde en el Santo Rosario, en la Adoración y dar ya por lleno, saturado, el tiempo. ¡Ah! con otra, que la Misa de 12 era la Misa, por decir, de excelencia en el Templo de la Cruz; estábamos todos y hasta con guantes blancos, en fin, era un grupo numeroso, llegamos a ser cincuenta y tantos acólitos. Varios Padres de Familia de la Ciudad de Morelia salieron de ese grupo; varios fueron sacerdotes en otras Congregaciones y también salieron de ese grupo, en una palabra, sí se puede decir que fue un semillero de vocaciones el Grupo de Acólitos de la Cruz, en Morelia, Mich.» (Cf. Vol. XXVII, P. Rafael López, M.Sp.S., 9).
DIRECTOR ESPIRITUAL:
El siervo de Dios fue ordenado sacerdote el 14 de mayo de 1922. Bebió la Espiritualidad de la Cruz, de la fuente misma del fundador de los Misioneros del Espíritu Santo, el venerable padre Félix de Jesús Rougier. Por ser el «primogénito», recibió un especial carisma para la Dirección Espiritual, llegando a decirse que el Padre Moisés era el director número uno, en expresión de Mons. Luis María Martínez, arzobispo de México y director espiritual de la venerable Conchita Cabrera de Armida (Cf. Vol. XXX, Josefina Murillo, R.C.S.C.J., 117).
El padre Moisés empieza a proyectar su ministerio en los primeros meses de ordenado, como su mayor aspiración: «a lo que me siento fuertemente atraído es a un oscuro confesionario y ahí purificar pero más santificar, eso es mi ideal acariciado» (Vol. XII, Corresp. exp. P. Félix, 16/IX/1922). Ideal que realizó desde recién ordenado hasta su muerte, 28 años de continua y fecunda dirección espiritual. Muchos años después, sus dirigidas dan los siguientes testimonios:
«Yo creo que uno de los trabajos más arduos del sacerdote es la dirección espiritual de las mujeres y también de las religiosas. […] Confesaba mucho, dirigía muchas almas que lo buscábamos y que todas nos sentíamos hasta con amistad, pues veíamos que el Padre era realmente padre para todas» (Vol. XXVII, Dolores Ochoa, M.G.Sp.S., 142s).
«Pedí ir con él. Me recibió como si ya me hubiera conocido, y ¡con tal bondad y ternura! que, además de conmoverme hondamente, pues nunca lo había sentido así con ningún sacerdote, me abrió plenamente a la confianza. Y, yo casi no necesité hablar, él me dijo todo… Es ahora cuando comprendo que era Dios en él. ¡Dios sólo! quien obraba y amaba y hablaba en él, […] De inmediato encontré no sólo la ayuda [de] que sentía necesidad, sino verdadero interés; me dijo que desde ese momento corría por su cuenta, que él se haría cargo de mi alma y me dio unos puntos muy sencillos y concretos en los que debía de trabajar» (Vol. XXX, Josefina Murillo R.C.S.C.J., 117).
«Uno lo trataba como director espiritual y aun como si fuera un psiquiatra porque le platicaba uno todas las penas, dudas y dificultades» (Vol. XXIV, Sra. Consuelo Pérez de Hernández, 23s).
«En las entrevistas personales con él, ¡se explayaba!, sobre todo en el confesionario. Su dirección era muy sencilla y muy profunda a la vez; no sé qué tenía que llenaba y atraía y dejaba un algo especial» (Vol. XXX, Josefina Murillo Josefina, R.C.S.C.J., 118).
ESPIRITUALIDAD DE LA CRUZ:
Las Obras de la Cruz son un contrapeso al espíritu del mundo en las distintas concretizaciones. Son cinco nada más las Obras de la Cruz pero el ESPÍRITU DE LA CRUZ que se refleja en todas las Congregaciones de nuestra Familia Religiosa y va tomando su especial tinte en cada una de ellas.
Las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada como una de esas Obras que está bajo el Árbol de la CRUZ va a ser al mundo, el contrapeso de la HUMILDAD. ¡Qué cosa tan maravillosa! Es el mismo ESPÍRITU DE LA CRUZ que va tomando distintos matices en las distintas Obras. Y eso ¿por qué? Porque hubo ALGUIEN que entendió profundamente ese Espíritu y dijo: «Este va a ser el lugarcito que voy a ocupar en este “contrapeso” que vamos a hacer al mundo».
NUESTRO ESPÍRITU DE INFANCIA EVANGÉLICA, lo repetía Nuestro Padre Félix mucho, cuando nos recomendaba el AMOR AL PADRE y nos decía: «Que todos lleguen a hacer su IDEAL de esa palabra de Cristo: "HAGO SIEMPRE LO QUE ES EL BENEPLÁCITO DEL PADRE".
Nuestros Hermanos, sobre todo los primeros, no tenían otra espiritualidad, sino la ESPIRITUALIDAD DE LA CRUZ, que ELLOS HABÍAN BEBIDO EN LAS MISMAS «FUENTES», lo que ellos participaron a las Familias Fundadas por ellos mismos, no pudo ser otra cosa que EL GENUINO ESPÍRITU DE LA CRUZ.
A las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada les corresponde el aspecto particular de la «SENCILLEZ» que se hermana con la HUMILDAD; pero esa sencillez es el «ESPÍRITU DE INFANCIA» que el PADRE MOISÉS QUISO PARA SUS HIJAS, es como el aspecto especial. Como dicen sus Constituciones hermosamente: «Les toca hacer CONTRAPESO A LA VANIDAD, AL ORGULLO, A LA SOBERBIA, por medio de un ESPÍRITU DE HUMILDAD Y DE SENCILLEZ, EN ESPÍRITU FILIAL».
Estoy segurísimo que lo que el PADRE MOISÉS les COMUNICÓ, lo bebió a raudales en las enseñanzas de Nuestro Padre Félix; y lo supo BEBER y lo supo TRADUCIR EN SU VIDA, supo hacer de eso como la característica de su ESPIRITUALIDAD PERSONAL. El primer hijo del Padre Félix, el hijo primogénito, se caracterizó por su SENCILLEZ, por su VERACIDAD, por su HUMILDAD, por su PEQUEÑEZ y por su ESPÍRITU FILIAL.
El «espíritu filial» con respecto al Padre Celestial tiene que tomar la característica de una FILIACIÓN muy especial con respecto a la Santísima Virgen. Y el Padre Moisés quiso que se llamaran Misioneras de la Caridad de MARÍA INMACULADA (Cf. Vol. XXXVI, P. José Guzmán, M.Sp.S., 19-31).

FUNDADOR: de las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada (29 de marzo de 1934)
«Como mis hijas, son mis queridas colaboradoras, las continuadoras» (HASAP 2, 4/VIII/1940).
Su lema: «Hago siempre el agrado de mi Padre» (Jn 8,29)
Presentes actualmente en México, Guatemala, Estados Unidos, Kenya-África y Chile.
Desempeñan su apostolado en:
- La pastoral de la salud: sanatorios, psiquiátrico, residencias para adultos mayores, asilos de ancianos, dispensarios parroquiales.
- La pastoral educativa: colegios y casas-hogar.
- Las misiones: misión ad-gentes, pastoral parroquial y pastoral con migrantes.
http://www.misionerasdelacaridad.congregacion.org/
Bienhechoras de la humanidad:
«Vais a ser, en un sentido, los instrumentos de la bondad de Jesús. En vuestras constituciones os puse que deberéis ser una imagen perfecta de Jesús, haciendo y derramando la caridad. Debéis ser la imagen de la bondad de Jesús… no llevéis otra imagen, que no aparezca otra imagen en vuestro ser, que aparezca sólo Jesús. Llevad esto bien grabado en vuestra alma» (HASAP II, 12/II/1939).
«Uno de los ideales que yo tengo sobre ustedes:
1°. – Naturalmente es que vivan según su espíritu propio. De esto depende todo lo demás y a esto le doy yo la más grande importancia […] que aprendan a buscar a Dios. Lo que vean que no le agrada a Dios, inmediatamente quitarlo. Que ven que a Dios le agrada tal o cual cosa, hacerlo.
2°. – Otro de los ideales que tengo en vosotras, aparte de que estén impregnadas de su espíritu propio, que es lo principal, es el siguiente: Quiero que sean unas verdaderas bienhechoras de la humanidad […] Así que ya saben, en la calle, en los trenes, en los camiones, en cualquier accidente, o cualquier anciano que necesita ayuda, o niños solos, deben ustedes prestarse inmediatamente a ayudar, porque deben ser bienhechoras de la humanidad» (HASAP II, 26/II/1939).
Las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada «tendremos que tocar las llagas de la humanidad y anteponer como una muralla en donde se debiliten y desaparezcan esas miserias humanas; esta muralla se llama caridad» (HASAP I, 4/VIII/1935). 
Apostolado de las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada
Les decía el padre Moisés:
Mi apostolado y el vuestro debe ser el apostolado de la bondad, de la alegría, de la dulzura exquisita. Quiero que cada una sea un apóstol, un ángel de la bondad y de la santa alegría. El espíritu de pequeñez, de bondad y de alegría, lo encontramos en el Santo Evangelio. Esto es lo que deseo de todas y cada una de vosotras; esto es lo que he pensado para mí (Cf. HASAP I, 17/V/1936).
Contrapeso a la soberbia y al egoísmo
Si no hay dulzura exquisita, si no hay santa y apacible alegría, ¿qué cosa habrá? Egoísmo, soberbia, eso es lo que hay en el mundo; los cumplimientos, eso es lo que reina en el mundo y quiero que todas vosotras hagáis un contrapeso al espíritu del mundo.
Sed siempre buenas, siempre dulces, sin perder la perfecta alegría, sobre todo en los momentos difíciles. Es propio de las almas pequeñas que en los momentos difíciles se abandonen en brazos de nuestro Señor. En los momentos de prueba, ved el amor de nuestro Señor para nosotros poniéndonos en sus manos, olvidados de nosotros mismos, abandonados totalmente al amor, para que haga nuestro Señor de nosotros lo que se le ocurra. A nuestro Señor le gusta mucho esa docilidad (Cf. HASAP I, 17/V/1936).
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